Septiembre llega con agenda, despertador y esa sensación de que el verano se ha ido demasiado rápido. Vuelven los horarios, las reuniones, los tuppers, las cenas rápidas y esa pregunta que aparece casi todos los días: “¿qué hacemos hoy para cenar?”.
Volvemos a cocinar en casa, a organizar comidas de domingo, a quedar con amigos sin grandes planes y a buscar pequeños momentos para disfrutar entre semana. Y ahí, el vino puede ayudar bastante.
Porque elegir un vino para septiembre no va solo de estación. Va de encontrar botellas que encajen con comidas sencillas, platos de transición y esos días en los que apetece algo rico sin complicarse demasiado.
Para cenas rápidas entre semana
Después de un día largo, lo último que apetece es montar un menú imposible. Ensaladas completas, verduras, tortillas, pescado, pasta ligera o una tabla improvisada pueden funcionar muy bien con un blanco fresco y con buena textura.
Aquí encaja Finca Montepedroso Verdejo, un vino de Rueda elaborado con verdejo de finca. Tiene frescura, pero también volumen gracias al trabajo sobre lías, lo que lo convierte en un blanco muy versátil para el día a día. Es de esos vinos que no fallan, te alegran el día y que funcionan tanto con una cena rápida como con un aperitivo tranquilo.

Para el primer plato que empieza a oler a otoño
Septiembre todavía tiene días de calor, pero poco a poco vuelven los platos más templados: setas, carnes blancas, legumbres suaves, guisos o verduras al horno. Aquí apetece un tinto con algo más de estructura.
Cantos de Valpiedra puede ser una buena elección para este momento de transición. Es un Rioja equilibrado, con fruta, suavidad y ese carácter ligado a los cantos rodados de Finca Valpiedra, junto al río Ebro. Un vino perfecto para cuando el cuerpo empieza a pedir otoño, pero todavía no quiere soltar del todo el verano.

Para disfrutar de las comidas del fin de semana
Después de una semana marcada por los horarios y las prisas, llega el momento de sentarse a la mesa con más calma. Arroces con carne, pasta con salsas sabrosas, pollo asado, empanadas o recetas de aprovechamiento pueden convertirse en una comida estupenda cuando no hay que mirar el reloj.
Viña Bujanda Crianza encaja muy bien con este tipo de platos. Elaborado con tempranillo procedente de viñedos propios de Rioja Alta y Rioja Alavesa, es un vino elegante, complejo y equilibrado, con un final largo. Un Rioja versátil para esas comidas de septiembre en las que apetece recuperar la sobremesa.

Para cuando septiembre se pone cuesta arriba
Hay días en los que la rutina gana por goleada. Para esos momentos, un vino dulce puede convertirse en un pequeño premio al final del día o de la semana.
Finca Antigua Moscatel Naturalmente Dulce funciona muy bien con quesos, fruta, postres sencillos o una sobremesa sin prisa. Elaborado con moscatel morisco mediante asoleo natural en pasera, es aromático, goloso y fresco. Una forma sencilla de cerrar una comida y recordar que no todo en septiembre son correos pendientes.

Para comidas con amigos
Cuando la mesa se llena, también cambian las necesidades. Comidas informales, celebraciones en casa o reencuentros después del verano piden vinos para compartir y disfrutar sin prisas.
En estos momentos, nuestros formatos magnum son una gran elección. Sus 1,5 litros permiten servir aproximadamente el doble de copas que una botella convencional y convierten el momento de abrir el vino en una parte más de la celebración. Un formato pensado para mesas numerosas, largas sobremesas y ocasiones que merece la pena compartir.
Septiembre puede venir con rutina, pero también con buenos platos, vinos bien elegidos y momentos que hacen que la semana pese un poco menos.
La vuelta se lleva mejor cuando hay algo rico esperando en la mesa. Descubre nuestros vinos y elige el formato que mejor encaja con cada momento.