Hay destinos que se recuerdan por sus paisajes, otros por el contraste cultural y algunos por esa sensación de desconexión que aparece casi sin darnos cuenta, pero si hay algo que puede acompañar muy bien unas vacaciones es una botella elegida para el momento adecuado. “¿Qué tal se come?”, es una de las preguntas más habituales cuando se vuelve de un viaje.
En Familia Martínez Bujanda, cada vino nace de un paisaje muy concreto: La Rioja, Rueda, La Mancha… Fincas distintas, suelos distintos y formas muy personales de entender el viñedo. Por eso, si este verano estás pensando en hacer una escapada por España, te proponemos un pequeño juego: ¿qué vino de Familia Martínez Bujanda te llevarías a cada destino vacacional?
Asturias: Finca Montepedroso, el verdejo para unas vacaciones entre mar y montaña
Asturias es un enclave para caminar entre montañas, acercarse a pueblos marineros, descubrir playas salvajes y sentarse a la mesa con productos que no necesitan presentación. Pescados, mariscos, quesos, tortillas, platos de cuchara, verduras de temporada…
Para este destino, nos llevaríamos Finca Montepedroso, un vino 100% verdejo elaborado en pleno corazón de la D.O. Rueda. Es fresco, intenso y con volumen, perfecto para acompañar esos días en los que el plan puede empezar con una ruta por la montaña y terminar con una cena frente al Cantábrico.
Su perfil encaja especialmente bien con pescados, mariscos, aperitivos, quesos o unas raciones después de una jornada al aire libre, pero también con ese momento tan placentero como es volver al alojamiento, abrir una botella bien fría y brindar por no tener nada más urgente que decidir qué pueblo visitar al día siguiente.
Y si estás pesando en cachopo (cómo no) te gustará saber que un Finca Montepedroso con años tiene el poderío suficiente para acompañarlo.

Comunidad Valenciana: Viña Bujanda Rosado, frescura para la costa mediterránea
La Comunidad Valenciana es verano en estado puro. Desde Alicante hasta Castellón, pasando por Valencia, es un destino que pide vinos frescos, versátiles y fáciles de compartir.
Aquí la elección sería Viña Bujanda Rosado, un rosado de Rioja con aromas afrutados, amplitud en boca y un final sabroso, ideal para acompañar planes mediterráneos sin caer en maridajes demasiado técnicos.
¿Dónde lo imaginamos? En una comida con arroz, en una velada junto al mar, con una ensalada, unas verduras a la brasa, pescados, aperitivos o tapas para compartir. Viña Bujanda Rosado tiene ese punto cercano que encaja muy bien con los destinos de costa y es ideal para celebrar.

Islas Canarias: Cueva del Granero Orange Wine, un vino diferente para un lugar único
Canarias no se parece a ningún otro sitio: sus paisajes volcánicos, sus playas de arena negra, sus acantilados, sus pueblos blancos, sus vientos alisios y su gastronomía llena de personalidad hacen que viajar a las islas sea siempre una experiencia distinta.
Por eso, para Canarias elegiríamos Cueva del Granero Orange Wine, de Finca Antigua. Un vino con una identidad muy marcada, brisado, fruto de su maceración con las pieles durante varios meses.
Cueva del Granero Orange Wine es un blanco elaborado como un tinto, con astringencia, tanicidad y mucha personalidad, como las islas. En Canarias lo imaginaríamos acompañando una cena al atardecer mirando al mar, con queso majorero, unas papas con mojo (porque el picante le va estupendamente), almogrote o pescado a la brasa.
Es el vino que llevarías a un destino que quieres que te sorprenda, donde la naturaleza tiene fuerza, cada isla tiene su propio carácter y lo inesperado forma parte del encanto.

Almería: Cantos de Finca Valpiedra, equilibrio para un paisaje de contrastes
Almería es luz, desierto, mar y paisajes que parecen de otro mundo. El Cabo de Gata, sus calas, sus pueblos blancos, sus carreteras entre montañas áridas y su forma tranquila de vivir el verano convierten esta provincia en un destino lleno de contrastes.
Para Almería elegiríamos Cantos de Finca Valpiedra, de Finca Valpiedra. Un vino de Rioja elaborado con tempranillo, equilibrado, redondo y con una textura suave y seductora. Tiene presencia, pero también una gran capacidad para acompañar distintos momentos de mesa: como el pulpo seco, las migas, las verduras de la huera almeriense o las sopas de ajo tostado típicas de la Alpujarra. Es una elección perfecta para una cena al aire libre después de un día de playa.

Viajar con vino
Antes de preparar la maleta debes saber que, en verano, el vino también necesita viajar bien.
Si vas a llevar alguna botella contigo, procura protegerla de los cambios bruscos de temperatura y evitar que permanezca durante horas en el maletero o expuesta al sol. Los blancos, rosados y orange wine agradecerán servirse frescos, pero sin llegar a helarse, para que conserven sus aromas y textura; los tintos como Cantos de Finca Valpiedra pueden disfrutarse ligeramente refrescados, especialmente en destinos cálidos como Almería.
Porque elegir el vino adecuado para cada viaje no termina al comprar la botella, también está en cuidarla, servirla en su momento y dejar que acompañe el paisaje sin perder aquello que la hace especial.